Viajes

Longyearbyen y sus ataques de osos

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Resulta una paradoja absoluta pero Longyearbyen, capital de Svalbard, es el asentamiento más grande de personas dónde a la vez se producen más ataques de osos con resultdo de muerte y es considerada como la única ciudad sin muertos del mundo. Y nos diréis, ¿os habéis vuelto locos? Nuestro propio nombre (Chavetas) indica que si, pero tras un título tan llamativo hay una historia muy interesante que descubriríamos en nuestro último día en el Ártico Noruego

Longyearbyen, la ciudad sin muertos

78º 16'N 13º 59'E Ymerbukta

Hemos puesto rumbo muy temprano hacia Longyearbyen, la capital de este curioso archipiélago de extraño estatus, y que posiblemente tenga algunas de las anécdotas más curiosas que nos hemos encontrado en nuestros viajes. No sólo ya por el hecho de que es considerada una ciudad dónde "no muere nadie" sino porque su anarquía lleva a beber sin restricción, ser considerado unos de los asentamientos más extremos del planeta o albergar el "arca de Noé" del futuro, con un silo de semillas a más de 120 metros bajo la superficie a prueba de terremotos y guerras nucleares.



Mientras David y Fernando nos llevan a motor rumbo a puerto en otra mañana preciosa, leemos que Longyearbyen es también esa "ciudad sin muertos", pero no porque no "muera nadie" (hemos hecho un poco de trampa) sino porque !!está prohibido morirse!!. No hay cementerios y desde hace décadas, no hay cementerios para albergar entierros, lo que resulta cuanto menos curioso.

¿Qué motivó al gobierno a prohibir tal derecho? Lo cierto es que todo viene de una curiosa historia. El Longyearbyen y, en general, en las Svalbard, en la noche polar que dura más de 4 meses, pueden alcanzarse temperaturas de menos de -50ºC, lo cual hacía que lo muertos se conservasen casi intactos. Si habían muerto con una gripe o otras infecciones, se llegó a instaurar la idea de que en el futuro podría descongelarse y volver a la vida. ¿La inmortalidad? Esto provocó una especie de boom que acabó generando dicha prohibición


Lo cierto es que las historias de esta ciudad resultan apasionantes, pero nos atrae todavía mucho más la ducha que nos vamos a pegar según vemos el muelle con sus instalaciones de agua calientes ya preparadas para nosotros. Si, !!no nos hemos duchado en el Ártico!! ¿Qué pasa? A ver quién es el guapo que es capaz de ducharse a algunos graditos bajo cero… !!el lavado "a lo portugués" ha estado a la orden del día!! (excepto Paula, que tuvo el privilegio de pegarse una ducha caliente a mitad de aventura)

78º 13'N 15º 35' E Longyearbyen

Con una comodidad que ya hacía tiempo que no sentíamos, y que no vamos a negar que por muy aventureros que seamos es un placer disponer, caminamos por la ciudad más turística de Svalbard, llena de iconos y curiosidades. ¿Conocíais el buzón gigante para enviarle cartas a Papá Noel? Paula ya ha enviado las suyas de este año


Restaurantes, cafés, discotecas, piscina climatizada, iglesias, hoteles, restaurantes, hospitales… !!no falta de nada!! es un pueblecito sacado de Twin Peaks, y por el que caminar paralelo a la carretera hacia su zona neurálgica, resulta un agradable paseo.

Desgraciadamente, (o afortunadamente), nuestro encuentro más próximo con el oso polar va a ser en uno de los arcenes de este sendero o en el museo al que nos dirigimos. El oso polar va a seguir siendo uno de los grandes ausentes de nuestros viajes un año más. Renos enanos únicos, zorros polares, focas peludas y otra faunas especialmente singulares han alimentado un viaje único pero no completo.


El oso polar se encuentra en latitudes mucho más al norte con el cambio climático y es importante saberlo si alguien desea verlo en islas Svalbard, uno de los lugares donde la concentración de osos es mayor que de personas, pero sobrepasando la latitud 80º en la época de sol de medianoche (es decir, verano). No obstante, los ataques de osos polares siguen siendo historias de cada año, y las muertes, incluso de turistas, habituales (que siguiendo la política de !prohibido muertos! son traslados inmediatamente en aeroplano fuera de Svalbard si deja algo el oso)

Una de las mejores visitas que se pueden hacer en Longyearbyen es su museo. Es sin duda uno de los más interesantes que hemos encontrado por el mundo, con recreaciones espectaculares de toda la fauna de las islas, explicaciones del calentamiento global (alucinante como han menguado los principales glaciares a lo largo de los últimos años y que se muestra en secuencias de fotos y video), venta de excursiones y una tienda donde llevarse buenos libros incluso en español (muy recomendable el de "Pyramiden, retrato de una utopía abandonada" de Kjartan Flogstad)



También hay una universidad, concesionario de coches (!!y motos de nieve!! para el invierno), algunos hoteles (como contábamos el día que comenzábamos el viaje al Ártico Noruego no demasiados lo que hace que estén siempre llenos y sea difícil visitar durante el año) y bastantes tiendas.



Aunque nuestro rumbo nos lleva a comprar los últimos recuerdos en supermercados y tiendas y a la "base del grupo" en Longyearbyen, la taberna Kroa, uno de los lugares más acogedores de toda la ciudad.

Restaurantes y cafés ofrecen todo tipo de comida, muchos de ellos basados en ingredientes locales como foca, ballena, reno (no el enano, en peligro de extinción), urogallo, pescado o incluso, en ocasiones excepcionales, oso polar (que ha tenido un fatal desenlace, nunca por caza, también prohibida). Además del Kroa, el Huset (con una amplía carta de vinos) o una tienda sami, puedes ser experiencias muy particulares y especiales.


Pero retomando el tema de los ataques de osos a personas, nos cuenta Fernando, las historias más espeluznantes recogidas en las principales tabernas. Por ejemplo, esa que dice que no hace mucho, y aunque es obligatorio llevar rifle, un oso cogió por sorpresa a unos turistas subiendo una colina cercana. Agarro a una de las chicas del grupo y por mucho que los compañeros intentaron hacer, nunca más se supo de ella.

Otros ataques de osos no tuvieron mejor desenlace, como la que un grupo de expedicionarios con sus tiendas tuvieron también en los alrededores de Longyearbyen donde a pesar de poner hasta 3 sistemas de alerta por si un oso se acerca por la noche, parece ser que fallaron todos, y el animal rajó una de las tiendas llevándose a un hombre a su propio festín. O los ataques de osos recogidos por la prensa cuyo objetivo era un grupo de turistas británicos.


Mientras el sol de medianoche vuelve a dejar esos colores de tono rojizo que tanto nos han enamorado estos días, pensamos que aunque el hombre no es uno de los platos preferidos del oso polar, por su falta de grasa, uno sabe lo que haría en condiciones de hambre… !imaginad si todos vuestros instintos son la supervivencia!

Karl Berger Pub, el 6º mejor bar del mundo…

… en variedad de bebidas alcohólicas. Y es que en una ciudad donde en la que uno " no puede morirse " , si hay cabida para la vida nocturna.


El Karl Berger Pub, donde acabamos la noche, es uno de los locales más animados de todo Longyearbyen, con una selección "extrema" de bebidas que van desde la mejor selección de whisky y coñac de Europa hasta piezas de "museo" como los Armagnac de 1908, todo ello minuciosamente decorado con hasta retratos de los mineros más famosos pasados por este lugar



Para los más puestos en la materia, Balblair, Ben Nevis, Dalmore, Ledaig, Pultney, Rhosdhu, Little Mill, Inchmurrin, Bruichladdich, Aberlour, Iona y hasta japonés de malta Suntory. ¿Echáis en falta alguno? ¿Qué sois más de vodka o ron? !!No falta!! ¿Cerveza? !!Tampoco!!


Aprovechamos para recopilar gastos desde el DIA 10, que nos son demasiados al tener "el alojamiento flotante": un par de excelentes cenas en el Kroa (420 NOK y 610 NOK), recuerdos en Pyramiden y hoy aquí, incluido el libro por 179 NOK, la entrada al museo 150 NOK, y varios menores más.

Longyearbyen, la ciudad de ataques de osos y ciudad sin muertos a la vez, despide nuestra última ¿noche? en Islas Svalbard. ¿Longyearbyen? Cualquiera diría que han puesto el nombre apropiadamente por sus "largos" "años" y "adiós". Parece increíble como el ser humano ha conseguido en la actualidad poner a una persona en un punto tan cercano al Polo Norte en menos de 1 día en su casa de A Coruña, donde otros pasaban meses y años dejándose la vida en una atrevida expedición… pero de eso hablaremos mañana.


Paula e Isaac, despidiéndonos "contentos" de Longyearbyen -Svalbard (Noruega)

GASTOS TOTALES SVALBARD: 2.320 NOK (279 EUR)

Video: Un hombre sobrevivió al ataque de un oso. Al Rojo Vivo. Telemundo (Julio 2020).

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